“A mis cuarenta y diez, cuarenta y nueve dicen que aparento.
Más antes que después he de enfrentarme al delicado momento
de empezar a pensar en retirarme, de sentar la cabeza,
de resignarme a escribir testamento. Perdón por la tristeza”.
Canción: A mis cuarenta y diez
Álbum: 19 Días y 500 Noches
Autor: Joaquín Sabina
En qué momento de la vida a uno se le pasa por la cabeza que no estaría de más ir a visitar al notario, y dejar escrito y firmado quién o quiénes serán los beneficiarios de nuestras muchas o pocas posesiones. A qué clase de proceso intelectual se somete un individuo y cuánto tiempo necesita madurar una reflexión para concluir que uno ya ha llegado a la edad suficiente como para restar días, minutos y segundos al resto de su vida.
Dónde está el punto de inflexión que marca la diferencia entre lo que queda por vivir y lo que falta para morir… ¿Se es consciente de la existencia de una línea de no retorno que, una vez rebasada, nos llevará, cuesta abajo, al final de nuestra vida?
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