Anoten esta fecha como histórica porque es la primera entrada de este blog dedicada a Gran Hermano y -créanme- no será la última.
Odio y repudio la telebasura -con telecinco como adalid-, pero esto no deja de ser una pose, porque en el fondo, a todos nos gusta revolcarnos de vez en cuando en la porquería, hacer aquello que la hipócrita sociedad ve con malos ojos, mientras lo practica de puertas para dentro de su casa.
Y mi pequeña ración de basura e idiotización la suelo tomar con Gran Hermano, un programa que me apasiona. Y me apasiona porque desgranar semana a semana las estrategias que los concursantes utilizan para permanecer en la casa y, llegado el momento, ganar el concurso, exige un elevado esfuerzo intelectual, en este caso compartido siempre con un interlocutor que tenga las mismas vergonzosas pasiones.
Después de 11 ediciones, algunas mejores que otras, no puedo negar que anoche me partí de risa viendo el reencuentro que sobre la marcha ha montado la cadena de la porquería. La entrada de los concursantes, por parejas, y la perplejidad con la que algunos de ellos asumieron la presencia en la casa de quienes no querían ver ni en pintura, me proporcionó varios momentos desternillantes. En especial la vuelta de Bea "la legionaria", cuyos gritos (como me ha dicho el otro interlocutor esta mañana) parecían incluso más suaves y menos molestos que en su anterior participación en el concurso, sobre todo comparados con los de Tatiana, concursante de la última edición.
En cualquier caso, si algo hizo que me descoyuntara de risa, fueron los videos resumen-recuerdo del paso de los (de nuevo) concursantes por la casa. Y de todo lo oído en ellos me quedo con una frase, pronunciada precisamente por la legionaria, y dirigida a Nicky (que se parece muchísimo a Leoncio, el amigo de Chicho Terremoto): "Es un puto pistolo de mierda"...
JAJAJAJAJAJAJAJA
No eres friky ni ná.... Pero me encanta¡¡¡¡¡ jajajajaja
ResponderEliminar-A ver si pensabas que no ibas a tener anónimos..., jajajja-
Parece que esto va cogiendo carrerilla. La vida puede ser maravillosa...
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