Cada vez estoy más convencido de que la persona a la que se le ocurrió el concepto de arrepentimiento era increíblemente lista. Pongamos que hay muchos tipos universales de arrepentimiento fácilmente inidentificables. No es necesario enumerarlos todos, pero si reconocerán que probablemente hay dos tipos formas de arrepentirse muy comunes y extendidas.
Evidentemente uno se arrepiente cuando la consecuencia de una acción propia perjudica a una tercera persona: Arrepentimiento colateral. Nos ha pasado mil veces. Tomamos decisiones poco meditadas, o actuamos de manera impulsiva, y esas acciones que desarrollamos sin haberlas pensado acaban por hacer daño a alguien de cuantos se encuentran a nuestro alrededor. Puede ser un daño físico o moral, pero en cualquier caso no importaría en absoluto subir al Delorean, y regresar atrás en el tiempo, incluso en el caso de que esas consecuencias hubieran repercutido positivamente en uno mismo.
Hay otro tipo de arrepentimiento más inconsciente, y ahí es donde íbamos a parar. Tiene mucho que ver con lo que se dice, o con lo que se calla. Ya sabéis aquello de que somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras.
Esclavos de nuestras palabras. Nos comprometemos a la ligera para la realización de planes, habitualmente de ocio, que llegados el momento no nos apetecen en absoluto. Pero lo dijimos, y no cumplir nuestra “palabra” sería decepcionante, para nosotros mismos, o para los que queremos.
En ocasiones, también nos imponemos retos de futuro, obstáculos a superar con una recompensa cada vez más difuminada en el horizonte a medida que comprobamos la dificultad que entraña nuestra empresa. Y lo peor de todo es que en estas ocasiones siempre nos defraudamos a nosotros mismos. Maldita conciencia.
Yo, por si acaso, retiro lo dicho.
¡Señor W, qué guay que te hayas hecho todo un blogger!
ResponderEliminarTodos los periodistas honestos son esclavos de sus palabras, perdedores por naturaleza, gente de conciencia maldita. Y qué le vamos a hacer, si es lo que elegimos!
Ánimo con el blog, que seguiré a partir de ahora, suerte con él, y Feliz Navidad!!!