lunes, 28 de diciembre de 2009

Mis diez y pico

Reconozco que en ocasiones sueño en secreto con estar al otro lado del micrófono. No importa con qué méritos, simplemente me gustaría ser yo el protagonista de la noticia, para decir las cosas como creo habría que decirlas, para recibir, al menos una vez, el reconocimiento a un trabajo bien hecho. Fantaseo con ser el entrevistado, y puestos a soñar, me imagino una entrevista ocurrente, en la que hablar sobre cualquier cosa, en la que contar simplemente cómo soy… Por eso, y porque el tiempo pasa y nunca llega el momento deseado, tomo hoy prestado el cuestionario habitual de la serie de entrevistas que, bajo el epígrafe “Diez preguntas y pico”, durante tantas semanas ha hecho un periodista desubicado (Fernando Domínguez) en el Diario El Día de Ciudad Real, y que por supuesto he leído fielmente, siempre, eso sí, que el personaje en cuestión me resultara interesante.


DIEZ PREGUNTAS Y PICO


Wenceslao Montarroso: “En la transición tenía sentido defender algunos ideales”


Periodista por una decisión impulsiva, disfruta con las cosas simples de la vida. Se le hace la boca agua comiendo una paletilla de cordero y rozaría la perfección si es en compañía de buenos amigos.

1. ¿En qué momento se dio cuenta de a qué quería dedicar su vida?
—Fue una decisión impulsiva, estudiaba COU y participé junto a otros tres compañeros de clase en un concurso de debates que organizaba una entidad financiera. Lo hice, sobre todo, por dejar atrás mi timidez y perder el miedo a hablar en público. Creo que lo conseguí.
2. Elija un rincón para perderse por Ciudad Real.
—Cualquier calle estrecha y con poco tránsito de gente. Me encanta pasar de noche por el pasaje de la Merced, por cualquier calle perpendicular a Toledo, por la zona de la plaza de Las Terreras, el barrio de Santiago y por supuesto la calle Morería. La Plaza Mayor o la Plaza del Pilar a altas horas de madrugada cuando uno regresa a casa después de una noche de parranda, también son extremadamente reconfortantes.
3. Elija un rincón para perderse fuera de Ciudad Real.
—Cada vez que me quiero perder fuera de Ciudad Real suelo ir a Islantilla, una especie de anejo de Lepe en la provincia de Huelva. No sé si es el lugar que yo elegiría para ello, pero desde luego esa hermosa playa me ha elegido a mí.

4. Defina Ciudad Real en pocas palabras.
—El más grande de los pueblos y la más pequeña de las ciudades, con las ventajas e inconvenientes que una y otra condición tienen.

5. Dígame un libro, una película y un disco que hayan marcado su vida.
—Don Quijote de La Mancha es el libro que más veces he leído, y he aprendido muchas cosas de él. La Vida es Bella me hizo llorar por primer vez viendo cine. Y en cuanto a música me quedo con disco que contenga toda la discografía de Joaquín Sabina y de Extremoduro juntas.
6. Si pudiera escoger otra profesión, ¿cuál sería?
—Por herencia seguramente sería camarero, o al menos, empresario de hostelería, que queda más eufemístico. Siempre lo odié cuando era mi obligación trabajar en el restaurante familiar y es curioso como ahora, que no estoy obligado, lo hago con gusto.
7. ¿Qué le hace feliz y qué le asusta?
—Me hacen feliz los ratos en los que soy feliz. Con la familia, con los amigos, cualquier encuentro agradable, con buena conversación, es una cuenta más que añadir al rosario de la felicidad. Me asusta perder a los que más quiero, sufrir en el momento de la muerte, y creo que también, aunque en menor medida, no encontrar una persona con la que compartir mi vida.
8. ¿Qué época de la historia de España le hubiera gustado vivir?
—Me gusta la que estoy viviendo, pero puestos a pedir, me quedo con la transición española. En aquella época sí tenía sentido defender los ideales que hoy muchos llevan por bandera mientras le dan la patada a aquel que ponga en peligro su plato de lentejas.
9. Los platos para una comida perfecta serían...
—Fuente de ibéricos, con queso manchego incluido, como entrante. Algo de cuchara de segundo, y como plato principal una buena paletilla de cordero asada al horno. Paso del postre, café con leche y copa de ron con coca-cola.

10. ¿Qué capricho no suele faltar en su despensa?
—Tableta de chocolate con leche nestlé.
Y PICO. ¿Causas perdidas o apuesta al caballo ganador?
—Siempre causas perdidas, llamarse Wenceslao ya le marca a uno el carácter desde la cuna.

2 comentarios:

  1. Niño, me han encantado tus "Diez y pico". Me quedo con tu definición de Ciudad Real y tu pasión por Islantilla. Tienes buen gusto. Ahora, como todas tus comidas sean tan perfectas como la que indicas... mejor será que te cuides el colesterol. Por cierto, ¿Nestlé te paga algo por la publicidad?
    PD. Muy bueno lo de las causas perdidas.

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  2. Gracias tio, jejeje. No, nestlé no paga, y coca-cola tampoco... Brugal si, por eso no lo he puesto, no vaya a ser qe me denuncien por publicidad encubierta. Un abrazo.

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